El amor existe, se llama Hanoi

Hanoi, la capital de Vietnam, fácilmente enamora con su mezcla colonial francesa y su ritmo asiático por las calles. Una vez entras en sus calles te sientes inmerso en un idilio con este lugar, del que dificilmente puedes escapar. Un sinfín de calles, un sinfín de cosas para ir de compras,etc.. A las a fueras encontramos la ciudad "colonial", es precioso observar como está rodeada de lagos y parques naturales, un espacio que realmente enamora.
La ciudad ha sufrido una evolución considerable en la ulti a década. Esta evolución ha afectado principalmente a la población y a los medios de trasporte, las bicis han sustituido al caminar, y a su vez, las motos han sustituido a las bicis; aquellos que usaban una cosa, ahora usan otra.
Ver una función de teatro de marionetas de agua, disfrutar observando una de sus transcurridas calles mientras te tomas un café sua da (café con hielo y leche condensada) , visitar el bellísimo templo de la literatura dedicado a Confuncio, primera universidad en Vietnam; dejarse enamorar por los lagos o los hermosos parques de los que goza este hermoso lugar, hacer vivir a tu paladar una aventura nueva degustando sus fabulosas comidas en una de las múltiples terrazas. En Hanoi sentirás que una tierra es capaz de enamorarte, lo que te parece imprescindible se convertirá en superfluo, y lo realmente imprescindible pasará a ser el amor hacia esta tierra.
